Lentes que protegen de la luz azul nociva

Actualmente oímos hablar de la luz azul de forma asidua, pero…

¿Sabemos que es la luz azul?

La luz es la forma de energía que nos permite ver lo que nos rodea. Es laradiación electromagnéticaque emite tanto el sol, el fuego, una bombilla…etc, porque la genera o cualquier otro objeto porque la refleja.  Dicha radiación se emite mediante ondas que tienen una determinada longitud. El rango de longitudes de onda que somos capaces de ver es lo que denominamos espectro o luz visible, o simplemente luz.

La longitud onda es la que determina el color que percibimos. El rango de diferentes colores es muy amplio y los límites del espectro visible terminan en la luz ultravioleta  y en los infrarrojos. Los colores del arco iris son lo que coinciden con el espectro.

Gráfica del espectro visible de la luz

Luz visible está situada entre los 400 y los 750 nanómetros, quedando por debajo de 400 nm  los rayos ultravioletas y por encima de 750 nm los rayos infrarrojos (ambos nocivos).  Los rayos con longitud de onda más cortos (menos nm) emiten más energía

Encontramos dos tipos de luz azul:

  • La luz azul turquesa: va desde los 450 a 500 nm y  se encarga de la regulación de nuestros ritmos circadianos.
  • La luz violeta: va desde 380 hasta los 450 nm y es la responsable de la gran parte de efectos nocivos.
Luz azul y violeta dentro del espectro de luz visible

El sol es la principal fuente de luz pero su espectro es muy equilibrado, emite en partes muy iguales desde la luz más fría hasta la más cálida.

En la actualidad estamos expuestos a muchas y variadas fuentes de luz y en concreto de luz azul. A lo largo de la historia, desde la primera bombilla que proporcionaba luz cálida y de tono amarillo,  pasando por los fluorescentes que emiten una luz verde que no se parece en nada a la luz natural, hasta la iluminación LED, hemos incrementado mucho la exposición a luz azul.

Gráfico donde se muestra los picos de alta potencia de luz azul-violeta emitida por pantallas digitales.

Éste gráfico es un ejemplo de  los picos de luz azul de alta potencia que emiten pantallas de ordenadores, tabletas, Smartphone o lámparas LED.  Se puede comprobar que el espectro es mucho más pobre en cuanto a colores cálidos, por lo tanto está  mucho más desequilibrado.

Luz azul y el sueño ¿nociva o beneficiosa?

La luz azul es muy necesaria para que nuestro cerebro sincronice el reloj biológico del cuerpo con los ciclos naturales ( luz, temperatura..,) a través de los ritmos circadianos. Éste tipo de luz nos activa y da energía, puede ayudar a incrementar el rendimiento y la capacidad de aprendizaje. Por otra parte ayuda a la producción de Dopamina (hormona que ayuda a evitar trastornos depresivos).

Los ritmos circadianos son los responsables de las oscilaciones de nuestro reloj biológico (el ciclo del sueño y vigilia natural del cuerpo). Para mantener un buen ritmo circadiano la exposición a lo largo del día a la luz azul es muy importante, pero el problema aparece con la sobreexposición.

¿Cómo conseguir un buen sueño?

Para conseguir un buen sueño, tanto en calidad como en cantidad, nuestro cuerpo necesita oscuridad o no exposición a la luz azul, de este modo se estimula la producción de  melatonina, conocida como la hormona del sueño. También nos ayuda a descansar y está relacionada con la regulación de la tensión arterial y el sistema inmunitario.

La sobreexcitación lumínica a lo largo del día, el exceso de horas expuestos a la luz azul en horas cercanas al sueño, y la proximidad a la que tenemos los principales dispositivos de altas emisiones,  provocan que se inhiba parcialmente la producción de melatonina. La luz azul activa en nuestro cerebro la señal de que estamos en medio del día, por lo que aparece el insomnio,  tardamos en coger el sueño, nos desvelamos y éste pasa a ser de peor calidad.

En algunos casos muy concretos la luz azul puede ayudar a combatir el cansancio. En algunos empleos cómo conductor de largos recorridos o trabajadores de hospitales, la luz azul ayuda a combatir la somnolencia.

Joven usando varios dispositivos móviles, tablet, portátil y móvil

Otro efecto negativo de la luz azul, junto con la cercanía a la que exponemos a los dispositivos, es la fatiga visual, ya que produce más deslumbramiento que otras luces,  dificulta el enfoque y produce pérdida de visión al contraste, por lo que nos cansamos más.

Protegerse de la luz azul ¿cómo y cuándo?

Para protegernos tenemos que usar algún tipo de filtro. Por una parte están los de las pantallas que usamos y por otra los que podemos incluir en nuestras lentes.

Las pantallas de la mayoría de nuestros dispositivos nos permiten regular la temperatura de color manual o automáticamente, haciéndola más cálida o fría, según la hora del día.  Otro tipo son adhesivos añadidos a las pantallas, menos usados y no regulables.

Si hablamos de gafas, muchas de las lentes actuales que encontramos en el mercado incluyen tratamientos que protegen, en diferente medida, de los rayos nocivos ultravioletas (UV). Entre ellas las gafas de sol homologadas y también muchas lentes blancas.

Por otra parte tenemos la opción de protegernos frente a la luz azul con nuestras gafas. Los filtros para luz azul son importantes según el perfil de cada usuario. Principalmente se recomiendan a personas que pasan muchas horas al día frente a pantallas, aunque tenemos que tener en cuenta también las horas que pasamos usando nuestros teléfonos, tabletas y el estar rodeados de luz LED.

Tipos de filtros:

  • Filtros que están directamente en la propia masa de la lente, no se nota ningún reflejo de color por lo que la estética de la lente no se altera. Pueden llegar a bloquear un 10% de la luz azul-violeta.
  • Probablemente los más usados, son los que filtran de forma selectiva la luz azul perjudicial. Estos tratamientos dan a la lente un color azul tirando a violeta puesto que la reflejan al estar expuestos a ella. Llegan a bloquear un 20% de la luz azul-violeta.

Cada usuario puede necesitar un tipo de filtro, incluso la suma de los dos nombrados anteriormente pueden ser la mejor opción para personas que pasan un exceso de horas diarias expuestos a pantallas.

Resumiendo, para que la luz azul no altere nuestras horas de descanso, deberíamos:

  • En medida de lo posible, habituarnos a desconectar de  dispositivos emisores de luz azul en las últimas horas del día cercanas al sueño.
  • La luz azul nos beneficia y es necesaria para controlar nuestro reloj biológico, pero no olvidar el control de horas diarias en que estamos expuestos a ella y evitar la sobreexposición.
  • Cuando las circunstancias laborales o en etapa de estudios tenemos más dificultad para mantener buenos hábitos, lo ideal es dirigirse a nuestra óptica para asesorarnos sobre que filtro es más adecuado para nuestras gafas.
  • Usar filtros graduables de las pantallas según la necesidad de cada momento.

Puedes encontrar más información en este informe del Colegio Nacional de Ópticos y optometristas.

Además, puede adquirir en nuestra web una montura pre-montada ideal para combatir la luz azul nociva.

Un pensamiento en “LA LUZ AZUL. BLOQUEARLA PARA PODER DORMIR MEJOR

  1. Triana dice:

    Super interesante el articulo!!!

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